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	<title>Claudio Roman &#124; Blog</title>
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		<title>Mi perrita Romy *</title>
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		<pubDate>Sun, 24 Jan 2010 19:38:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Claudio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[
Cuando tenía cinco años una tía que vivía fuera de Santiago, nos envió una perrita para que tuviéramos una mascota, nuestros padres aprovecharon la oportunidad para que aprendiéramos a cuidar de alguien y a la vez empezáramos a desarrollar nuestra responsabilidad. Ella se portaba como que le sorprendiera todo y saltaba de un lado a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/dalmata.png"><img class="aligncenter" title="Dalmata" src="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/dalmata.png" alt="Romy" width="590" height="254" /></a></p>
<p align="justify">Cuando tenía cinco años una tía que vivía fuera de Santiago, nos envió una perrita para que tuviéramos una mascota, nuestros padres aprovecharon la oportunidad para que aprendiéramos a cuidar de alguien y a la vez empezáramos a desarrollar nuestra responsabilidad. Ella se portaba como que le sorprendiera todo y saltaba de un lado a otro, mostrándonos alegría de cierta manera, tal cual provinciana recién llegada a la ciudad. Como soy el menor de tres hombres, pronto al desaparecer la novedad de nuestra mascota, muchas de las responsabilidades pasaron a ser mías, aunque para los tres ella jugaba un rol parecido a una hermana chica.<span id="more-53"></span></p>
<p align="justify">Ya con el tiempo, nuestra mascota dejó de ser una recién nacida para convertirse en una ágil, delgada y sofisticada dálmata. Como nuestra casa contaba con un amplio patio, en un ambiente casi campestre con muchos árboles y sin mayor seguridad, existían espacios que permitían la libre entrada y salida de nuestra perrita. Mi padre con un sentido de control que yo no entendía, mandó a clausurar todos los espacios donde pudiese salir nuestra Romy, yo no alcanzaba a percibir el sentido de tanta restricción y el problema que, según mi padre, había que evitar.</p>
<p align="justify">Recuerdo cuando nuestros vecinos uruguayos llegaron con su perro gordo y tosco los miré con curiosidad por su acento rioplatense, pero no con agrado ya que su mascota me parecía intimidante y además no me gustó que saltara bruscamente sobre mi perrita la primera vez que nos encontramos con ellos. La vecina, una señora hosca y con un claro sentido de autoridad y poder, gritó con un vozarrón que me sorprendió “Suelta a ese animal y entra inmediatamente a la casa”. Escucharle decir “animal” a Romy, me produjo un profundo desprecio por aquella voz de autoridad, no anticipaba que ella podría ser de gran ayuda en meses posteriores, pero que curiosamente nunca apareció nuevamente.</p>
<p align="justify">Nuestra mascota pasó a ser parte permanente de nuestros juegos, mejor dicho de los juegos de mis hermanos donde nos incorporaban como sus juguetes, ahí comencé a entender la diferencia en reírse conmigo y reírse de mí. Una tarde, mientras jugábamos a una especie de futbol y mis hermanos apuntaban directamente a mi cuerpo más que a lograr el gol, que por alguna razón que nunca entendía, Romy era parte de la defensa. Nuestro balón salió de nuestro patio y fue a caer a la casa de nuestros vecinos, como siempre era el encargado de las tareas menos interesantes. Fui a casa de la vecina, quizás por desconocimiento de lo que podría pasar, me acompañó nuestra mascota, no pasaron más de cinco segundos cuando nuevamente el tosco perro estaba no sólo lanzado sobre nuestra mascota, sino que la empujaba rítmicamente, a pesar de los quejidos que ella hacía o lo que yo entendí que eran quejidos. Me quedé pasmado y llorando en silencio, curiosamente la voz autoritaria esta vez no apareció y no prestó mayor atención a la situación. Yo me quedé observando impotente y con mis cortos seis años no atiné a hacer nada más que a sentarme en el suelo con el balón entre mis brazos. No sé cuanto tiempo pasó, sólo recuerdo que mi hermano mayor me llamó y nuestra Romy corrió presurosa escapando antes que yo de la situación.</p>
<p align="justify">Las semanas posteriores algo cambio, nuestra más cota cada vez participaba menos de nuestros juegos y cada vez que se ausentaba, lo que es un decir, porque lo que ocurría era escapaba diariamente saltando a la casa de la vecina. Cada vez que volvía, mi padre con un sentido de su autoridad y moralidad castigaba a Romy y nos regañaba por no cuidar de ella. Ya en ese tiempo aparecía mi sentido de responsabilidad asociado a la culpabilidad, me tomaba muy seriamente los enojos de mi papá y me esforzaba por cuidar y entretener a nuestra mascota, evitando sus fugas permanentes. A pesar de mis dedicados esfuerzos, las fugas eran más frecuentes, los castigos más bruscos y cada regreso de ella más difícil, ella me miraba con ojos culposos y cada vez se acercaba más a mí, comenzaba a entender el sentido más profundo de sus escapes, lo básico de los procesos reproductivos y también la simpleza del placer.</p>
<p align="justify">Con el correr de los meses, las idas y venidas de Romy fueron cada vez más largas, antes sólo era a la casa del vecino, ahora frecuentemente había perros en cantidades, tipos y razas variables que siempre esperaban al menor escape de nuestra mascota. Ella cambiaba de la delicada y fina perrita de casa a la más vulgar y corriente perra sin casa, lo cual me dolía y costaba comprender, claro mi niñez era más ingenua y simple que la actual. Cada vez ella fue estando más ausente, mi padre ya no le castigaba y ella llegaba en peores condiciones después de cada fuga. Al poco tiempo desapareció para siempre y sólo mi madre mencionó el cariño que le tenía, yo en especial. Nunca nadie conversó de lo que había pasado con sus escapes y tampoco con su desaparición.</p>
<p>* Publicada en mi blog de primera época</p>
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		<title>Por favor no me respondas&#8230;</title>
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		<pubDate>Thu, 14 Jan 2010 16:59:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Claudio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficciones]]></category>
		<category><![CDATA[Relaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Conversar]]></category>
		<category><![CDATA[Infidencias]]></category>

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		<description><![CDATA[ Querido Gabriel,  
Espero te haya ido muy bien en tus vacaciones con tu familia, los quieres mucho y eres una buena persona. 
La verdad es que te pido que por favor no me vuelvas a llamar ni a mandarme mensajes, sinceramente es que no me interesa tener una relación de amistad contigo, perdón [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/porfavor.png"><img class="aligncenter" title="Alcachofas" src="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/porfavor.png" alt="Adriana" width="590" height="254" /></a> Querido Gabriel,  </p>
<p align="justify">Espero te haya ido muy bien en tus vacaciones con tu familia, los quieres mucho y eres una buena persona. </p>
<p align="justify">La verdad es que te pido que por favor no me vuelvas a llamar ni a mandarme mensajes, sinceramente es que no me interesa tener una relación de amistad contigo, perdón la rudeza pero así son las cosas. </p>
<p align="justify">No entiendo el tipo de relación que tiene o imagina Mariana contigo, por qué le ayudas y toleras sus conductas, pero la verdad es que no se me hace la más sana y siga o no siendo mi amiga no quiero tener ningún contacto contigo ya que todo está envuelto de malas vibras, hipocresías y mentiras por parte de ella y lo último que necesito en mi vida es tener a mi alrededor a gente así. Tú sabes bien que me caes bien y tengo una fuerte afinidad contigo, te lo he mostrado con hechos y no sólo palabras, pero entiende mi posición. <span id="more-46"></span></p>
<p align="justify">Pero el vínculo o no que tenga ella hacia a ti, no me siento cómoda con que ella sea agresiva de manera pasiva o activa, por lo que sienta o pueda sentir hacia ti. También sé que estás definiendo tu futuro y yo no veo que yo vaya a ser parte de eso, entiendo tus opciones de vida y creo que estás equivocado, pero te respeto porque eres consecuente.</p>
<p align="justify">Tampoco me hace sentir bien que Marian pensara que hemos tenido algo entre nosotros, para mi es un principio bien grande y jamás me meteré con alguien a quien amiga haya querido, independientemente que él le haya sido reciproco o no, no importando si esa persona no supo tener respeto ni valorar la amistad. </p>
<p align="justify">Yo sé que eres una buena persona, pero tú eres responsable de generarle expectativas a las personas cuando tú no quieres tener una relación aunque siempre las trates sólo como amigas. Tú sabes que este es el caso de Mariana. Con dolor también veo que he sido victima de la misma situación y me hice ilusiones contigo, cuando en tu entender sólo iniciábamos una amistad.</p>
<p align="justify">Espero entiendas todo esto que te digo, es doloroso e incomodo, por lo que te pido por favor que respetes mi decisión, no pienses en buscarme y si yo lo hago por favor no me respondas. </p>
<p align="justify">Abrazos y mucha suerte en todos tus proyectos literarios, se que tienes talento y eres muy bueno para entender a las personas, quizás te falta un poco entenderte a ti.</p>
<p>Adriana</p>
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		<title>Alcachofas</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 08:45:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Claudio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personales]]></category>
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		<description><![CDATA[
Hace unos meses, Mariana me contó que Roberto, el mejor amigo de Luís, estaba invitando a cenar a Adriana. Ella le insistió en que saliera y se divirtiera porque desde que Manuel terminó su relación de tres años, Adriana no ha podido estabilizarse emocionalmente y todavía tiene problemas de autoestima.
—Dale tiempo, es cosa de unos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/alcachofas.png"><img class="aligncenter" title="Alcachofas" src="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/alcachofas.png" alt="Alcachofas" width="590" height="254" /></a></p>
<p align="justify">Hace unos meses, Mariana me contó que Roberto, el mejor amigo de Luís, estaba invitando a cenar a Adriana. Ella le insistió en que saliera y se divirtiera porque desde que Manuel terminó su relación de tres años, Adriana no ha podido estabilizarse emocionalmente y todavía tiene problemas de autoestima.</p>
<p align="justify">—Dale tiempo, es cosa de unos meses y se recuperará. También es importante que ella vuelva a hacer lo que le gusta; que se sienta bien, libre e independiente.— Le dije. Sin embargo, Mariana al contrario, cree que como Roberto tiene un muy buen cuerpo y es adicto al ejercicio, para Adriana es una buena oportunidad para conocer a alguien diferente a Manuel y que además se ve sexualmente más atractivo. Le reiteré que en mi opinión todas sus razones eran atendibles, pero que si Adriana tenía sus tiempos para rearmarse, respetara sus ritmos.</p>
<p align="justify">—No te metas, yo sé lo que hago y lo que realmente le conviene a Adriana. Si se puso implantes en el busto era para usarlos.— Mariana, alterada, me dijo. Dada su interpretación, sólo sonreí y cambié el tema.<span id="more-24"></span></p>
<p align="justify">Semanas después, comiendo con Adriana me contó lo que fue su primera cita con Roberto. Estaba entre avergonzada, divertida y decepcionada.</p>
<p align="justify">—Cuando llegó por mí, me preguntó que a qué lugar quería ir, pero lo dejé a su elección. Propuso tres restaurantes de franquicia y dos bares —del falso estilo irlandés tan de moda en la clase media de la ciudad.— Me quedé callada. En ese momento me llamó una prima para pedirme consejos respecto de dónde cenar en viernes por la noche. Le pregunté qué estilo de cena prefería y con quién pensaba ir para poder recomendarle varias alternativas según estilo de comida, ambiente y precios en distintos lugares de la ciudad. Cuando Roberto me escuchó, mejor me pidió que yo eligiera el lugar—Terminó con una pequeña risa.</p>
<p align="justify">Frente a las pobres alternativas antes propuestas por él, Adriana tuvo que tomar la iniciativa. Terminaron cenando en uno de los corredores gastronómicos más elegante de la ciudad. El lugar que ella eligió es un restaurante chiquito pero con un muy buen chef y un excelente servicio. Cuando me contaba de su cita, comentamos lo buenas que eran las berenjenas de ese lugar y el inigualable sabor y simpleza de unos fondos de alcachofas preparados con queso parmesano.</p>
<p align="justify">—Apostaba que tú conocías el lugar y también los fondos de alcachofa que preparan— me dijo. Le respondí que era algo normal dada la cercanía de mi antiguo departamento y la amistad que tenía con los chefs y dueños de los restaurantes de la zona, por lo que irónicamente le dije que eso no era mérito mío. Adriana se rió, para ella justamente las alcachofas eran parte central de la historia. Me puse a reír diciéndole que no entendía que tenían algo afrodisíaco, ella se rió más que yo y me respondió que su efecto fue justamente el contrario.</p>
<p align="justify">Roberto al cederle a ella el que no sólo eligiera el lugar, sino también el vino y lo que cenarían, más que un cumplido pareció algo extraño o una dependencia poco agradable para ser un tipo de más de 30 años. Al pedir el primer plato, Adriana encargo los ya comentados fondos de alcachofa.</p>
<p align="justify">—¿Qué son las alcachofas?— Roberto algo incómodo le preguntó. Frente a esa pregunta Adriana quedó sin palabras. Él monopolizó la conversación hablando de autos, fútbol y sus salidas con amigos.</p>
<p align="justify">Unos días después, Mariana me contó la misma historia de Adriana, ante lo cual le dije que ya conocía la cita con “Alcachofa”. La reacción de Mariana fue contradictoria, como siempre, se rió a carcajadas.</p>
<p align="justify">—Tú y tus típicos apodos, seguro Roberto ya quedará como Alcachofa en todas las conversaciones.— Pero a la vez, me reclamó porqué yo sabía de esa historia, cuando Adriana era su amiga y no mi amiga.</p>
<p align="justify">—Yo no me niego a una invitación— le respondí. —Además, teníamos unos temas pendientes que conversar y no me pareció nada de malo cenar con ella, más aún que tú sabes mi estilo de vida y opciones actuales.</p>
<p align="justify">Mariana no quedó satisfecha con mi respuesta. —Seguro no te contó que después de la cena tuvieron sexo.— Me dijo alterada. Le comenté que efectivamente no lo sabía pero que me parecía impropio que me contara eso ya que si Adriana no exponía de manera pública su vida sexual no me la tenía que contar su “amiga”. </p>
<p align="justify">Mariana se indignó y me dijo que ella la iba a empujar para que saliera con Alcachofa y que de esa manera mis típicas frases “lo guapa no es mérito tuyo…” no tendrían efectos. Me puse a reír.</p>
<p align="justify">—¿Por qué reaccionas así?— le pregunté.</p>
<p align="justify">—Tú siempre conversando con mis amigas cuando yo casi te tengo que obligar para salir a algún lado conmigo.— molesta me respondió. Más risa me dio lo que me dijo. Era muy graciosa su reacción ya que sabía mis opciones actuales de vida y esos celos posesivos lo único que provocarían es que perdiera a otra amiga más y que me culpara de eso.</p>
<p align="justify">—Estoy seguro que Adriana se molestaría si yo me enterara de su vida sexual.— agregué —Además, tengo muy clara la razón por la que la empujas a una relación con Alcachofa.</p>
<p align="justify">—Ni se te ocurra contarle a Adriana de nuestra conversación. Si lo haces le inventaré cosas de ti para que vuelva a pensar que eres una mala persona. Ya lo he hecho antes y te consta que soy buena para eso.— me advirtió enojada.</p>
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		<title>Se te quedaron las mentitas</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 04:08:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Claudio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficciones]]></category>
		<category><![CDATA[Relaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Aprecio]]></category>
		<category><![CDATA[Conversar]]></category>
		<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Taxis]]></category>

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		<description><![CDATA[
Valeria: ¿Qué es de tu vida Gabriel?
Gabriel: Nada, preocupado un poco porque no me puedo comunicar a México y caminando un rato. Me vendría bien tomar algo. ¿Dónde quieres ir?
 Valeria: Donde que quieras, tomamos algo, conversamos y después vienes aquí y te relajas&#8230;
 Gabriel: Por aquí cerca del hotel hay varios lugares, quiero algo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/Mentitas.png"><img class="aligncenter size-full wp-image-8" title="Mentitas" src="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2010/01/Mentitas.png" alt="" width="590" height="254" /></a></p>
<p><strong>Valeria</strong>: ¿Qué es de tu vida Gabriel?<br />
<strong>Gabriel</strong>: Nada, preocupado un poco porque no me puedo comunicar a México y caminando un rato. Me vendría bien tomar algo. ¿Dónde quieres ir?<br />
<strong> Valeria</strong>: Donde que quieras, tomamos algo, conversamos y después vienes aquí y te relajas&#8230;<br />
<strong> Gabriel</strong>: Por aquí cerca del hotel hay varios lugares, quiero algo tranquilo, sin mucha gente para no distraerme mirando y evitar que después me reclames por disperso. Nos vemos en el lugar que elijas, sólo dime en cuánto tiempo.<br />
<strong> Valeria</strong>: Todos los de Palermo me gustan, pero pensaba que me vendrías a buscar&#8230;<br />
<strong> Gabrie</strong>l: Valeria no te me pongas en el lugar de novia y mucho menos de novia a la antigua. Vente en taxi y yo te lo pago.<span id="more-15"></span><strong>Valeria</strong>: No te pongas tú tan moderno&#8230; ven a buscarme y avísame para bajar, si quieres subes un momento y te relajas antes de salir.<br />
<strong> Gabriel</strong>: Valeria no me entendiste, prefiero tomar algo y hablar, además estoy ya en Palermo, quieres que vaya a tu departamento para luego volver. Ten una mínima conciencia ecológica y no contribuyas al calentamiento global provocando el doble de recorrido en vez de uno, mirá te lo digo en serio.<br />
<strong> Valeria</strong>: Gabriel, se te olvida que a mí me hacen más efecto las demostraciones de cariño, interés o preocupación que los argumentos populistas&#8230; pero bueno, si te da lata, entonces, lo dejaremos para otro día&#8230;<br />
<strong> Gabriel</strong>: ¿De qué hablas Valeria? ¿cuál demostración de nada? Te dije que quiero tomarme algo y conversar. ¿Para eso necesitas demostraciones de cariño? Mira, nunca entiendo porque en este país y especialmente en Buenos Aires cualquier cosa simple la convierten en complicada, hasta tomar una copa juntos es rollo. Te reitero, ando con algunas preocupaciones y no tengo ganas más que de tomarme algo, si quieres hablamos, pero no quiero nada más, no entiendo porque vinculas el transporte al cariño, más en el contexto que te estoy diciendo.<br />
<strong> Valeria</strong>: Mirá Gabriel, yo no tengo la culpa de lo que sea que te pasa cuando vienes a Argentina para que te pongas así y me parece que un poquito de caballerosidad no es demasiado pedir&#8230;disculpa, pero vivo en este país subdesarrollado, lamento que no estemos a tu altura&#8230;.en fin, si te da tanta lata tomar un taxi, lo cual es igual de complicado para ti que para mí, lo entiendo. Además no me hagas sentir que soy una neurótica y además una neurótica a la antigua.<br />
<strong> Gabriel</strong>:  Valeria yo no te he culpado de nada. ¿Por qué dices eso?. No entiendo lo del país subdesarrollado, todo mundo usa taxis y no es peligroso, pero entiendo que para ti lo sea. No es lata ir, sino que me parece loco ir y venir. Pero tienes razón, lo dejamos para otro día. Además no me culpes de si te sientes neurótica moderna o antigua.<br />
<strong> Valeria</strong>: Entiendo si estás preocupado, de verdad lo siento, tú sabes que siempre he intentado comprenderte y apoyarte en lo que has compartido conmigo, creo que siempre he estado cuando has querido, no vinculo el transporte al cariño, me fijo en tu atención, en tu preocupación y esperaba algo de cortesía, aunque sea anticuado, además sabes que te quiero&#8230;<br />
<strong> Gabriel</strong>: Muchas gracias, yo también te aprecio mucho. Otro día voy por ti y hacemos algo.<br />
<strong> Valeria</strong>: Bueno, que lata, me quedo triste. Bueno toma algo solo si eso te hace sentir mejor… ¡Ah… apropósito! Se te quedaron tus mentitas acá, por si quieres pasar por ellas más tarde&#8230;</p>
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		<title>Enamorarnos de todos nuestros personajes *</title>
		<link>http://www.claudioroman.com/2009/12/enamorarnos-de-todos-nuestros-personajes/</link>
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		<pubDate>Wed, 30 Dec 2009 21:17:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Claudio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personales]]></category>
		<category><![CDATA[Escuchar]]></category>
		<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Storytelling]]></category>

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		<description><![CDATA[“Enamorarnos de todos nuestros personajes” Robert McKee
Luego de algunas, no tantas, pero insistentes peticiones estoy retomando y republicando mi blog personal. Cuando inicié este blog era sólo un experimento tecnológico y social, no existía Facebook, Twitter u otras redes sociales tan comunes hoy en día, y hacerlo significó explorar y probar en aspectos técnicos, pero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2009/12/Personajes.png"><img src="http://www.claudioroman.com/wp-content/uploads/2009/12/Personajes.png" alt="" title="Personajes" width="590" height="254" class="aligncenter size-full wp-image-8" /></a>“<em><strong>Enamorarnos de todos nuestros personajes</strong></em>” <a href="http://www.mckeestory.com/">Robert McKee</a></p>
<p align="justify">Luego de algunas, no tantas, pero insistentes peticiones estoy retomando y republicando mi blog personal. Cuando inicié <strong>este blog era sólo un experimento tecnológico y social,</strong> no existía Facebook, Twitter u otras redes sociales tan comunes hoy en día, y hacerlo significó explorar y probar en aspectos técnicos, pero más que eso, en la manera de abrir conversaciones de distinto tipo.  Mi blog terminó siendo una mezcla amplia y variada de temas, opiniones y debates que resumían mi dispersa manera de ser, cambiando incluso el tipo de audiencia según los temas que abordaba en cada conversación.</p>
<p align="justify">El tiempo me mostró que, muy a pesar de mi, <strong>las conversaciones que más interés e interacción generaron eran las que estaban en la categoría “ficciones”</strong>. Mis opiniones políticas y sociales eran respondidas por uno que otro resentido o frustrada que escuchaba en mis opiniones una crítica o descalificación personal. Las interpretaciones de negocios no tenían audiencia alguna sino estaban también publicadas en mi sitio de negocios. Dado esto, siendo consecuente con mi inquietud de generar conversaciones tengo que reenfocar este blog hacia el público que me ha seguido constante e intermitente durante más de seis años. <span id="more-4"></span></p>
<p align="justify">Las historias y relatos que he publicado en su gran mayoría se las debo a las mismas lectoras que me las contaban, las que a veces modificaba tangencialmente y pero muchas veces eran transcripciones literales de las conversaciones que tenía con ellas, reconozco que mis pobres habilidades literarias eran soportadas por <strong>las entretenidas, absurdas e increíbles situaciones que ellas me contaban</strong>, mi alter ego muchas veces fue sólo un vehículo para contar esas historias.</p>
<p align="justify">Comienzo el año entonces retomando estas conversaciones, publicaré algunas historias anteriores, comentarios incluidos, pero <strong>principalmente volveré a escuchar a mis amigas</strong> para proveerme de material nuevo y cotidiano, invitadas están, soy todo oídos.</p>
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